| Practicar la pesca deportiva
con un marco paisajístico incomparable es la consigna distintiva
en la excepcional provincia de Río Negro.
En arroyos, ríos, mar; en cualquiera de los puntos cardinales;
y con variadas modalidades; esta jurisdicción patagónica
atrae a apasionados y principiantes hacia las mayores satisfacciones
del deporte del pique.
El río Negro es en
toda su extensión zona demarcada de pesca, especialmente
en los islotes que se forman en su sector medio. Localidades como
Las Grutas, San Antonio Oeste, General Roca, Choele Choel,
Bariloche y el Bolsón se presentan como espacios
más que propicios para la vivencia de jornadas incomparables
en compañía de la caña y el anzuelo. Pero aún
hay un pesquero más específico e ideal: Viedma.
Viedma es, antes que nada, sede
de privilegiados pesqueros y llamador de pescadores aficionados
a la práctica. Desde la costa, o a bordo de modernas embarcaciones
dispuestas por los prestadores de servicios de la zona, los amantes
de esta disciplina disfrutan de la captura de ejemplares significantes
para la actividad.
La Costa Atlántica, bordeando Viedma, y Bahía
San Blas, situada sobre territorio de Patagones, constituyen
desde hace años los principales centros de atracción
pesquera de este espacio patagónico, congregando a multitudes.
Pescadillas, corvina rubia, brótola, truchas arco
iris, pez gallo, gatuzo, chucho, bacota, escalandrum, gatopardo,
son algunos de los más codiciados habitantes de las aguas
rionegrinas; mientras que una característica distintiva es
la emocionante pesca de tiburones, y la posibilidad de contar con
el acompañamiento de guías profesionales.
Aquí, en la provincia
de Río Negro, al igual que en toda la región
patagónica, la temporada se extiende desde principio de noviembre
hasta fines de abril, y la premisa fundamental consiste en devolver
las piezas ineludiblemente al agua.
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