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Definitivamente histórica- cultural, Gaiman invita
a un recorrido por su Museo Regional, la primer casa, un túnel
y una caverna por donde transitaba el viejo Ferrocarril, y
numerosas capillas que supieron cumplir la función
de soporte espiritual de los pobladores a través del
tiempo.
Pero aún queda más, porque uno no puede retirarse
de Gaiman sin probar el típico té galés
y las maravillosas tortas de igual procedencia, entre la que
destaca la tradicional torta negra.
Geoparque Bryn Gwyn –
Gaiman
Como un viaje en el tiempo, este museo paleontológico
al aire libre permite vislumbrar un pasado de 40 millones
de años, momento en que la Patagonia era, increíblemente,
una verde sábana arbolada. Emplazado sobre la barda
sur del valle inferior del Río Chubut, el Geoparque
Bryn Gwyn -que en galés significa “loma blanca”-,
se viene encargando desde hace 14 años de buscar, descubrir
y exhibir rastros de la formación geológica
de la Patagonia, constituyéndose en un atractivo más
de este misterioso suelo patagónico.
Observar restos fósiles en los estratos correspondientes
a las distintas eras geológicas que habitaron, es la
actividad principal de este Parque Paleontológico cuyo
recorrido avanza cronológicamente desde los tiempos
prehistóricos hasta el pasado más cercano.
Contando con un servicio de guías especializados, Bryn
Gwyn aparece en la cartelera turística de Trelew como
una parada ineludible del circuito histórico- cultural.
Presenta además un centro de interpretación,
sala de usos múltiples y de exhibición, y snack
bar.
Se ubica a 8 kilómetros del centro urbano de Caimán.
Abierto al público diariamente, de 11:00 a 17:00 entre
los meses de marzo y septiembre; y de 10:00 a 18:00 entre
octubre y febrero.
Dique Florentino Ameghino
Rompiendo con el paisaje patagónico blanco y marítimo,
el Dique Florentino Ameghino surge hacia el oeste de Trelew
como una imponente obra de ingeniería oculta entre
paredes naturales de un encantador color rojizo que contrasta
atractivamente con el majestuoso verde de las aguas encajonadas
del río Chubut y de la vegetación que bordea
y conforma este fresco oasis en medio de la Patagonia.
El dique concentra a su población en una pequeña
villa que, rodeada por las enormes paredes de piedra y el
impresionante murallón de la represa que contiene el
agua del embalse artificial, da la impresión de ciudad
secreta, sumando misterio al atractivo natural y relajante
de este lugar diferente dentro de la Patagonia.
Espacio propicio para el desarrollo de múltiples actividades,
entre las que pueden enumerarse campamentismo, caminatas,
escaladas, pesca y variados deportes náuticos, el dique
recibe constantemente la visita de turistas que llegan hasta
él atraídos por su fama de paisaje desentonante
dentro del sur de Argentina.
Se accede a él transitando por Ruta Nacional Nº
25 hacia el oeste, hasta empalmar con Ruta Provincial Nº
11, y completando hacia el sur los 120 kilómetros de
distancia total.
Bosque Petrificado Florentino Ameghino
Testimonio de tiempos remotos, y hallado recientemente, un
bosque de árboles petrificados se extiende en cercanías
de Trelew. Muestra ineludible de la vegetación que
desapareció bajo el mar, este Bosque Petrificado data
de 58 millones de años y presenta ejemplares de tamaños
que alcanzan los 22 metros de largo y 1,20 metros de diámetro.
Descubiertos con la asistencia de la erosión del
viento, los árboles convertidos en piedra fueron hallados
enterrados a una profundidad de escasos 50 centímetros,
y rápidamente se convirtieron en un atractivo más
del circuito paleontológico que presenta la Patagonia
en toda su extensión.
Paisaje misterioso y encantador que invita al trekking sereno,
el Bosque Petrificado Florentino Ameghino se encuentra ubicado
a 96 kilómetros de Trelew, por Ruta Nacional Nº
25. |