Anfitriona indiscutible de las
moles glaciarias y su mística helada, la ciudad de
El Calafate ubica a la cabeza de su cartelera turística
la visita al Perito Moreno y otros ventisqueros de similar
encanto presentes dentro del Parque Nacional Los Glaciares.
Paisajes imponentes, naturaleza viva, estos atractivos funcionan
como centro de atracción de turistas, mientras la localidad
se prepara con otras tantas alternativas, dispuesta a atraparlos
por siempre en el deseo de regresar.
Avistajes de flora y fauna;
paseos por senderos de indescriptible belleza más que propicios
para lanzarse en efusivos safaris fotográficos; caminatas
apacibles por lugares encantados; cabalgatas por caminos
escabrosos o por sendas lisas y tranquilas; trekking sobre
hielo en áreas protegidas; travesías en vehículos
todo terreno hacia atractivos de difícil acceso; pesca de
excelentes salmónidos patagónicos en los diversos
cursos de agua que atraviesan El Calafate; rafting por el río
Santa Cruz; mountain bike y cuatriciclos; constituyen gran parte
de la propuesta activa de esta ciudad sin agotarla en lo más
mínimo.
Por su parte, el Turismo
Rural o de Estancia se ha convertido también en
un magnético llamador de visitantes. Cada año
llegan hasta El Calafate miles de personas decididas a
aprender de qué se trata el campo, a disfrutar de su serenidad
y a participar de sus costumbres y tradiciones. Esquila,
domas, yerras, arreo de ganado, guitarreadas, comidas típicas,
y todo en un ambiente de confort y hospitalidad, nadie puede retirarse
de la región patagónica sin vivir en propia piel un
día de campo.
Circuitos culturales e históricos
completan la oferta turística de El Calafate
desde el centro mismo de la ciudad.
Lugar único e imponente;
encuentro con las raíces; espacio invadido por la naturaleza;
El Calafate no puede faltar en su lista de ciudades
conocidas y disfrutadas.
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