La protección de hermosos
bosques principalmente de lenga, dos interesantes sistemas lacustres,
una porción de la estepa patagónica, restos fósiles
y una rica fauna, justificaron la creación, en 1937, del
Parque Nacional Perito Francisco P. Moreno.
Abarca una extensión de 115.000 hectáreas, que
comprende una región montañosa cortada por valles,
algunos de los cuales se encuentran a más de 900 metros
sobre el nivel del mar, en el noroeste de la Provincia de Santa
Cruz.
Aspectos de su Naturaleza
Una serie de cerros y montañas se suceden dispuestas de
este a oeste y de norte a sur, que vistas desde la portada del
Parque, semejan un monumental anfiteatro. Ocho lagos salpican
la superficie de este Parque Nacional.
En cuanto a la flora, el Parque tiene tres sectores claramente
delimitados: la estepa, hacia el este, representada por densos
coironales y ejemplares de mata torcida; una zona de transición
con vegetación achaparrada, debido a la inclemente acción
de los vientos, compuesta principalmente por ñire y lenga;
y el bosque, constituido casi exclusivamente por lengas que se
localizan en mayor medida en las zonas costeras de los Lagos Nansen
y Azara. En los lugares de clima más atemperado, crece
el guindo, árbol más sensible al frío.
El Parque es una interesante reserva faunística. Gran
cantidad de guanacos lo recorren en tropillas. Los predadores
mayores son el puma y los zorros colorado y gris. Son también
notables el choique o ñandú petiso, el pilquín
o chinchillón anaranjado, una especie de distribución
restringida a Santa Cruz, distinta de los pilquines del resto
de la Patagonia, y el esquivo huemul, que encuentra aquí
un seguro refugio. Este ciervo autóctono tiene el cuerpo
robusto de color pardo, los machos adultos poseen pequeñas
astas bifurcadas y llegan a medir cerca de un metro de alzada.
En invierno, los huemules descienden de las altas laderas, buscando
refugio en los bosques y alimento en los valles.
Un sinfin de pequeñas lagunas, alimentadas por aguas de
deshielo, constituyen lugares donde recalan aves acuáticas
como por ejemplo flamencos, hualas, cisnes cuello negro, patos
vapor y grandes concentraciones de cauquenes. El cóndor
andino, el águila mora y el ñacurutú -lechuza
de gran tamaño que anida en el Parque-, forman parte también
de la avifauna que habita en el lugar.
A diferencia de la mayoría de los grandes lagos patagónicos,
en las aguas del Parque Nacional Perito Moreno afortunadamente
no se han introducido peces exóticos, por lo que aún
se encuentra la ictiofauna nativa.
Aspectos Culturales
Grupos de cazadores-recolectores habitaban el área del
Parque hace más de 9000 años en ocupaciones periódicas
que formaban parte de un sistema planificado del uso de los recursos,
con desplazamientos entre la estepa y el bosque. Pincipalmente
el guanaco, del cual se utilizaba la carne, huesos, cuero, tendones
y venas, constituía un recurso faunístico de importancia,
con crías jóvenes o chulengos" disponibles
un mes después que en la estepa central, lo que permitía
efectuar una segunda chulengueada" en el mismo año.
Las cuevas constituían el lugar de residencia de los grupos,
las que más tarde fueron reemplazadas por tolderías
a cielo abierto como bases residenciales y diversos aleros rocosos
donde se practicaban actividades más específicas
como la preparación y teñido de cueros, lugares
de acecho para la cacería, el trabajo de la piedra, etc.
De acuerdo a los registros arqueológicos el Parque fue
abandonado en el siglo XVIII, probablemente por las inclemencias
climáticas de una "pequeña edad de hielo"
registrada por los estudios paleoclimáticos alrededor del
año 1750.
Modo de Acceso
El Parque Nacional dista 220 km de la localidad de Gobernador
Gregores, que se encuentra sobre la Ruta Provincial Nº 25.
Desde esta localidad hasta el Parque hay 130 km de camino consolidado
y 90 km de camino secundario.
Desde la localidad de Perito Moreno se llega por la Ruta Nacional
Nº 40 hasta el cruce con la Ruta Provincial Nº 37, por
la que se arriba al Parque.